viernes, 1 de febrero de 2013

   Emilia Soria (28 años) condenada a un año y diez meses por falsedad y otros seis meses por estafa por usar una tarjeta de crédito extraviada con la que compró comida para su familia en el año 2007. Ha realizado trabajos sociales, “de jardinera y barrendera”, y está pagando poco a poco una multa por una parte de la pena que le fue impuesta.
Un juzgado suspendía su ingreso en la cárcel y poco después el Gobierno anunciaba que le concedía el indulto, hoy, viernes 2 de febrero de 2013.

   Yo me pregunto, si le han aplicado la ley a ella que han usado frauduluntamente una tarjeta de crédito para que coma su familia. A cúantos años de cárcel habrá que condenar a quien sea responsable de que no tenga medios para sobrevivir ni ella ni su familia, pues ello contraviene a la propia Constitución.

  También me pregunto cómo van aresarcir a esta persona la angustia que haya pasado durante estos cinco y pico años esperando que de un día para otro la enchironen.

  También me pregunto cuándo nos vamos a dar cuenta de que tenemos otra vez dos Españas, una la prepotente, deshonesta, marrullera, que hace leyes a su conveniencia con las que pisarnos el cuello..., y otra la que trabaja en silencio, saca a delante el país, hace de huésped de muchísimos parásitos y encima sufre tropelías "legales" sin fin.