jueves, 19 de febrero de 2015

NOSOTRAS 3

Nosotras ya somos adultas. Algunas hemos estudiado, otras se han puesto a trabajar en lo que les ha salido por un salario de mierda. Todas hemos de compaginar estudios y/o trabajo con las tareas domésticas y la ayuda a nuestros mayores, algunos de ellos, pobres, completamente dependientes. Y nos casamos, o no. Si hemos estudiado y queremos progresar en nuestro trabajo, casarse no es conveniente. ¿Por qué? Porque cuando salimos del trabajo vamos escopetadas a casa donde aún nos queda otra jornada de trabajo (comida/cena, fregar, poner la lavadora, planchar...) Además si nos quedamos embarazadas, aunque nuestra empresa no diga nada porque no sería políticamente correcto, nos..., digamos ayudan a marcharnos en algunos casos, en otros vemos como nuestros compañeros varones, que por el mismo trabajo cobran más que nosotras, son promovidos a puestos de más responsabilidad y remuneración, aunque estemos en igualdad de condiciones que ellos. Pero claro, ellos no tienen por qué salir a escape hacia casa al acabar la jornada laboral y pueden irse de copas con quién el jefe proponga. Si no hemos estudiado y vamos dándonos barrigazos por trabajos sin cualificación por un dinero en negro, no cotizamos y por ende no existimos. Nuestro esposo, que si cotiza y tiene un..., digamos empleo de verdad, al llegar a casa se apoltrona ante la tele y ya está. Luego cena, si le apetece se va al bar o ve el fútbol y si le apetece pues esa noche "se suben montañitas"
¿Dónde están los sueños de la adolescencia y de la juventud? ¿Para qué estuvimos durante años siendo rebeldes ante las normas de nuestros padres? ¿Para qué nos íbamos a escondidas a las discotecas previo cambiarnos de ropa en casa de una amiga y maquillarnos como actrices, para ir monísimas de la muerte? ¿Cuántos secretos inconfesables se quedaron en los váteres de las discos o en las playas o en los parque o en las casas de amigas cuyos padres se habían ido fuera el fin de semana?

miércoles, 18 de febrero de 2015

NOSOTRAS 2

Hablemos de la educación de la mujer en el llamado primer mundo. Cuando nace se la suele vestir de color rosa, aunque ya va habiendo algunas excepciones. Se le perforan las orejas para que pueda colgarse pendientes, también va habiendo algunas excepciones. Se le enseña a cuidar a un bebé desde su más tierna infancia regalándole uno de esos muñecos-bebés de goma que hacen caca, pipí, echan moquitos,etc. Se le regalan cajas con cuyo contenido podrá fabricarse un sinfin de abalorios, o teñirse el pelo, o aprender a pintarse como una mona, o fabricar "pancakes" o una casita de muñecas de barbie (http://www.barbie.com/es-e)...Sólo hay que ver los anuncios que hay en cadenas de TV como Boing, Disney... Y vamos creciendo. Empieza entonces no sólo arreglar nuestras, sino también las de los demás de la casa, fregar los platos ( o poner el lavaplatos, si existe), lavar la ropa ( poner lavadora y secadora, si existe esta última), fregar la casa, aprender a cocinar... Y al mismo tiempo vamos descubriendo que existen otras personas que nos hacen sentir mariposas en el estómago y descubrimos el sexo. Pero, por regla general ¿con quién hablamos de sexo? ¿A quién podemos preguntar nuestras dudas? Y para más inri, si empezamos a salir exclusivamente con un chico, éste, que suele ir más salido que el rabo de un cazo, o nos llama estrechas y nos manda a la mierda, si no accedemos a sus deseos; y si accedemos o nos toma por "fáciles" o toma posesión de nuestra persona como si fuéramos de su propiedad y hemos de vestir, hablar, comportarnos y hacer todo aquello que él quiera porque si no es así, nos hace el chantaje del cariño: Con lo que yo te quiero y tú no me quieres nada.

martes, 17 de febrero de 2015

NOSOTRAS

¡Qué poco vale un ser humano! Y si además es mujer aún vale menos. Solamente se necesita a la mujer para procrear, cuidar, cocinar, limpiar... Da lo mismo que hoy sea diecisiete de febrero de dos mil quince. La mujer sigue siendo "ese oscuro objeto de deseo" del que no importa que piense, sienta, elucubre, discurra, invente... Molesta que la mujer quiera vivir en una sociedad en la que prime la igualdad de hecho y de derecho. Por el hecho de haber nacido mujer se piensa que tiene el gen de cuidar de los hijos, limpiar la casa, hacer la comida, educar a los hijos, ayudarles en sus tareas, jugar con ellos..., y ser "el reposo del guerrero"  Y ya no hablemos de cuando el hombre, género masculino, utiliza una religión, que se ha inventado, porque las religiones monoteístas se las han inventado los hombres, género masculino, para dos cosas: someter a su voluntad y capricho a las mujeres y para atormentar, matar..., a aquellos otros hombres, género masculino, que no piensen como ellos. Y si no, pensemos en guerras, como las cruzadas, en persecuciones, como la Santa Inquisición, y sin ir más lejos la yihad terrorista islámica que amenaza al mundo infiel