Muy Sr. suyo:
Según ha dicho en la primera sesión
de los llamados Coloquios en la Embajada, organizada por la Embajada de
España en el Vaticano, en colaboración con el Pontificio Consejo para la
Cultura: "Si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo,
no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio
no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el
matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría
garantizada".
Evidentemente, Sr.
Ministro, para procrear hace falta un óvulo y un espermatozoide, pero si hemos
de tomar al pie de la letra lo que usted dice, cualquier matrimonio cuyo fin no
sea la pervivencia de la especie, no debería ser existir. Pues bien, como usted
sabrá existen mujeres y hombres estériles per se; es más, llegada una cierta
edad todas las mujeres somos estériles, por lo cual no podemos atender a la
pervivencia de la especie. Y yo me pregunto ¿debemos dejar en esos casos de
estar unidas en matrimonio ya que no podemos procrear?, ¿existe el coito sólo
para procrear?; si una mujer está embarazada, es decir está procreando ¿no
puede realizar el coito, ya que este no serviría para procrear?, ¿qué pasa con
los matrimonios de ancianos, hay que disolverlos ya que no pueden procrear?...
Me parece a mí, Sr.
Ministro, que esta ocurrencia suya, si no estuviera ocurriendo en España eso de
la corrupción, el paro, el ninguneo, la conculcación de derechos, etc., etc.,
podría ser hasta divertida, y yo le diría entonces que consultase el
diccionario de la RAE, para que se enterase de una vez que los verbos FOLLAR y
PROCREAR, no significan lo mismo.
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