Estoy
pensando que si examinamos las leyes sobre educación, sanidad..., los
derechos sociales en general, y a qué dedican los gobernantes lo que
recaudan, conoceremos la salud democratica de cualquier estado.
El nuestro está en el ataúd y aún no lo han enterrado porque lo están incinerando lentamente.
El nuestro está en el ataúd y aún no lo han enterrado porque lo están incinerando lentamente.
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