Alguien ha filmado la declaración de la Infanta, pese a haberlo prohibido el juez, eso que registraron a todo aquel/aquella que tenía permiso para entrar a la sala del interrogatorio. Bueno, miento, a todos no, porque a la Infanta y a sus abogados no los registraron. O sea, otra distinción gratuita por ser vos quien sois, hija de SSMM. Pues bien, pese a todas las prohibiciones y los registros, alguien coló unas gafas de espía, con las que se filmó la declaración. Aunque yo diría la salmodia: no sé, no recuerdo, no me consta, yo confiaba en mi marido... Cuando consigan saber quién contravino la orden del juez, seguro que se le cae el pelo.
Otro alguien, ha preguntado al responsable de La Caixa, para quien trabaja la Infanta, la cual por cierto obtuvo en su día una licenciatura Económicas, que una persona como ella, que no se entera de nada, cómo podía llevar adelante su trabajo, siendo además que tenía uno de los sueldos mayores de la empresa. A lo cual, este responsable de La Caixa, ha declarado que Cristina es un lince en su trabajo, que es muy eficiente y que no se le escapa nada.
Pues, si es tan eficiente en su trabajo que no se le escapa nada, ¿cómo podía no saber que en el primer piso de su palacete estaba situada la sede de Aizoon? ¿Cómo podía no saber nada de los presuntos "chanchullos económicos" de su esposo? ¿Cómo podía no saber de dónde salía el dinero con el que se pagaba al personal de servicio que trabajaba en su casa? ¿Cómo firmaba documentos sin saber que firmaba? ¿Cómo...?
Por mucho que se empeñe el fiscal (que extrañamente no acusa) y por mucho que cuando acabe esta farsa, ella resulte inocente como un niño de teta, yo ya no me creo nada. Lo que creo es que nos han montado algo que ya describió D. Jacinto Benavente en "Los intereses creados" (sátira social teñida
de pesimismo por las fuerzas que movían el
mundo: la apariencia y el fingimiento) y que continuó en "La ciudad alegre y confiada" (Los gobernantes de una ciudad se enfrentan a una grave decisión ante los problemas que se avecinan: Pactar con la República de Venecia o declarar la guerra.
Finalmente toman la decisión equivocada, mientras los habitantes,
confiados, continuan con su vida habitual en la certeza de la sabiduría
de aquéllos que les gobiernan)
No hay comentarios:
Publicar un comentario