La sociedad en la que vivimos a fecha de hoy, veintiuno de enero de dos mil trece, es terrible, cruel, deshumanizadora e indigna.
Es terrible comprobar día a día como la desesperanza se adueña de cada ser humano que no nació en un hogar "conveniente" ¿Qué hogares son los "convenientes" para nacer? Todos aquellos cuyos ingresos provienen de la banca o de la política. Aquellas personas desahuciadas, es decir despojadas sin miramientos y sin pudor de su vivienda; o despojadas del trabajo, único modo de ganar un sustento, que ya de por sí se puede calificar de escaso; o que privadas de salud, son despojadas del derecho a que un médico les proporciones los remedios y cuidados necesarios para recuperarla.
Es cruel comprobar que todos los desahuciados, lo son en nombre de "recortes" que según los desahuciadores, van a permitir que la sociedad, entiéndase, la banca y ellos mismos, va recuperar el pulso de una economía dinamizadora y boyante ¿Para beneficio de quién?
Es deshumanizadora porque está condenando a personas de toda edad y condición a la deseperación más absoluta, mientras que la clase dirigente y la banca los mira por encima del hombro culpabilizándolos además de la situación en la que se ven y pasándoles por las narices que ellos no han sido capaces de conseguir, dos y tres sueldos, aderezados con sobresueldos o con indemnizaciones blindadas.
Es indigna una sociedad basada en la corrupción, la estafa, el tú más, las leyes encubridoras redactadas y promulgadas para, por si algún resentido que no haya obtenido el trozo de pastel que ambicionaba se fuese de la lengua y descubriese algo, la conculcación de los derechos de los ciudadanos y la violación de la DEMOCRACIA, sin que ocurra nada, de nada, de nada.
Hola paisana, pienso como tu, precisamente en mi blog Brisa poética dedico un poema a estos políticos que tenemos.
ResponderEliminarque tengas una buena semana.
saludos.
Ojalá, seamos cada vez más y ello sirva para algo. Un saludo Ricardo.
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